Como hemos mencionado anteriormente, se debe comprobar si el contrato contiene cláusulas de cambio de ley, ya que éstas pueden permitir a un contratista reclamar los costes si las medidas legislativas específicas promulgadas como resultado de la pandemia han causado costes adicionales. El éxito de una reclamación por cambio de ley dependerá de los hechos específicos y de cómo se presenten y se originen los costes adicionales.
Sistemas de derecho civil
Los sistemas de derecho civil pueden prever recursos adicionales en relación con las reclamaciones de costes con base en la ley. Esto debe tenerse en cuenta cuando se presenten reclamaciones por sobre-costes como resultado de la pandemia.
Al igual que en los sistemas de derecho anglosajón, el punto de partida para las reclamaciones de costes será lo que se disponga en el contrato. Si no hay disposiciones expresas, el argumento del incumplimiento del contrato aplicable en las causas de 'aceleración constructiva' también puede estar disponible en los sistemas de derecho civil. La obligación de 'buena fe' contenida en ciertos códigos civiles puede proporcionar una base jurídica adicional en este caso si el contratista puede demostrar que informó al cliente del impacto sufrido, de la necesidad de acelerar a costa del cliente si éste tiene la intención de hacer cumplir la fecha de finalización original, y el coste estimado de dicha aceleración.
También pueden surgir reclamaciones por cambios en la legislación, y se pueden utilizar cuando el contrato contemple reclamaciones de costes por cambios en la legislación. Éstas estarían sujetas a la misma necesidad de demostrar que los costes son el resultado de las medidas legislativas específicas que sirven de base a la reclamación.
Por último, la principal diferencia con respecto a un sistema de derecho anglosajón es que varios sistemas de derecho civil también reconocen la posibilidad de reducir una obligación excesivamente onerosa o de restablecer el equilibrio económico 'perdido' del contrato, cuando hayan sido causadas por circunstancias imprevistas. El sistema jurídico francés se refiere a esto como la doctrina de la 'imprevisión' que, desde 2016, se rige por el Código Civil francés. El Código Civil de los Emiratos Árabes Unidos contiene disposiciones similares, que permiten a un juez o árbitro reducir una obligación onerosa a un nivel razonable si una circunstancia excepcional imprevista ha hecho que esa obligación se vuelva excesivamente onerosa y que la persona que la ha asumido esté amenazada con una 'pérdida grave'.
Será necesario cumplir los requisitos específicos de cada sistema jurídico antes de que se apliquen esas disposiciones, y cada una de estas deberá verificarse en detalle. En algunos casos, es difícil cumplir los requisitos aplicables.
Vínculo causal o causalidad
Independientemente del tipo de legislación aplicable, el plazo y costes reclamados deben ser trazables o estar vinculados con el hecho que sirva de base para la reclamación. No se puede subestimar el necesario vínculo entre causa y efecto incluso en el contexto de un evento tan aparentemente obvio como la pandemia de COVID-19.
Obligación de mitigar
Las partes en un contrato de construcción están obligadas a mitigar en la medida de lo posible los daños o pérdidas derivados de la pandemia del COVID-19.
En los sistemas de derecho anglosajón, y ciertamente en Inglaterra y Sudáfrica, existe la obligación de mitigar. Una obligación similar se aplica también en el derecho civil. La diferencia está en el origen de la obligación.
En Inglaterra y Sudáfrica, la obligación de mitigar se aplica como un principio del derecho adoptado en la cuantificación de la pérdida: el hecho de no mitigar razonablemente las pérdidas se tendrá en cuenta a la hora de cuantificar la pérdida o del daño, que es aplicable a todas las reclamaciones monetarias. En algunos sistemas de derecho civil, la obligación surge de la obligación más amplia -y obligatoria- de actuar de buena fe.
En ambos sistemas, el alcance exacto de la obligación de mitigar se definirá en función de los hechos concretos, el coste de las medidas de mitigación respecto de la pérdida potencial, las condiciones del mercado, etc. La mejor práctica cuando se presenta una reclamación es demostrar que se han considerado medidas de mitigación.
Estándar de prueba
El estándar de prueba es el nivel o grado de prueba que el juez o árbitro exigirá en relación con la causalidad y la cuantificación, si se presenta una reclamación ante ellos.
En las jurisdicciones de derecho anglosajón, el estándar de prueba que debe cumplirse es el llamado "equilibrio de probabilidades" ("balance of probabilities"): es decir, que lo más probable es que el retraso o el coste haya sido causado por el hecho invocado. En la mayoría de las jurisdicciones de derecho civil no existe una norma definida y los jueces y árbitros tienen más discrecionalidad, lo que puede dar lugar a unos estándares más estrictos que los aplicables en el derecho anglosajón.
En el arbitraje internacional, aunque se aplique el derecho civil, los árbitros pueden verse influidos por la norma o estándar del derecho anglosajón y, si el sistema jurídico aplicable les otorga esa discreción, pueden aplicar el criterio de 'equilibrio de probabilidades'.